Este día crucé a una pequeña isla del Caribe, Cayo Caulker (Caye Caulker). A unos 45 minutos al sureste de Belize City en taxi acuático. La isla tiene como lema "Go Slow", y eso describe bien su ritmo.
Cayo Caulker — el tiempo isla del Caribe
Cayo Caulker no tiene carros ni motos. Por las calles de arena y grava se mueven carritos de golf, con edificios pintados de colores a los lados — un paisaje muy caribeño. Se habla inglés, y hay muchos mochileros y viajeros de Europa y Norteamérica.
El color del agua es bellísimo. No es un solo turquesa, sino varios azules mezclados. En la zona poco profunda se ve el fondo de arena. La barrera de coral, mar afuera, frena el oleaje, y eso hace que el agua del lado interior sea tan tranquila y clara.
En el puerto había barcos de todo tipo. Desde pequeñas lanchas a motor hasta veleros grandes. Algunos son navegantes en plena vuelta al mundo. Toda la isla tiene un ritmo lento, el tiempo se siente más despacio.
Gran Agujero Azul — Patrimonio de la Humanidad desde el aire
Lo que más me marcó fue el vuelo en Cessna sobre el Gran Agujero Azul. Es una cueva submarina en el arrecife Lighthouse, frente a la costa de Belice — un agujero circular de unos 300 m de diámetro y 125 m de profundidad que se abre dentro del mar. Desde la superficie se ve como un círculo azul oscuro flotando en el agua; desde el aire se ve la forma completa de un golpe de vista.
Subí a una Cessna pequeña y volamos hacia el norte sobre la costa unos 30 minutos. De pronto, dentro del azul intenso del mar, apareció un círculo azul oscuro. El Gran Agujero Azul. Más grande de lo que imaginaba, y más azul. El círculo es tan limpio que casi parece artificial.
En el arrecife vi un solo barco encallado. El mar protegido por la barrera es muy bonito, pero navegar no está libre de riesgos. El vuelo dio una vuelta al Agujero Azul y regresó. Corto, pero una imagen para toda la vida.
El Agujero Azul también es famoso como sitio de buceo. Pero quienes lo han buceado dicen que bajo el agua no se ve la forma circular y la sensación de "estoy en el Blue Hole" resulta más floja de lo que uno esperaría. La forma circular se transmite mejor desde el aire, según ellos. Después de hacer el vuelo, pienso lo mismo.
Cómo conseguí entrar al Tsunami Tour — la ayuda de la isla
En la isla hay una sola pista, pero varias agencias (incluida Tsunami Tour Operator) reúnen pasajeros y organizan los vuelos. El precio ronda los 250 USD por persona (varía un poco según la temporada), y se sale con un mínimo de 3 personas y máximo 5 en la misma Cessna. Si vas solo, hay riesgo de cancelación por falta de gente, pero pagando por 3 lugares te llevan aunque vayas solo. El clima también puede tumbar el vuelo, así que si quieres asegurar la salida, planifica varios días en la isla.
Yo llegué a la isla sin saber siquiera dónde se podía tomar la Cessna. Le pregunté a una persona que iba caminando por la calle, y en ese momento llamó por mí para preguntar si había vuelo el mismo día. Otra persona contactó a otras agencias, y al final pude negociar "voy solo, pero pago por 3". Para la hora de salida ya éramos 4 personas, así que terminé pagando solo por uno.
El equipo tenía folletos en varios idiomas y se sentía cómodo participar aunque no domines el inglés. Más que un tour comercial, fue como ir al vuelo apoyándome en la ayuda de la gente local.
El almuerzo: ceviche
Almorcé ceviche. Pescado blanco o camarón marinado en jugo de lima, un clásico latinoamericano. El ceviche belizeño tiene un toque fuerte de chile, y la combinación con la horchata (bebida dulce a base de arroz) le va perfecto. Comer ceviche frente al Caribe es otro nivel.