Más de una hora carretera de montaña arriba desde San Vito, llegabas a una comunidad ngäbe, uno de los pueblos indígenas de Costa Rica.
Mi rotación semanal como voluntario JICA era: lunes en el centro de reciclaje, martes y jueves en la EBAIS de San Vito, miércoles en este territorio indígena, y viernes en el hogar de ancianos. La primera vez que fui hacia la comunidad, lo que vi por la ventana del carro fue un camino compartido por caballos y vehículos por igual.
Los ngäbe y su lengua
Aproximadamente el 2,4% de la población costarricense (unas 110.000 personas) es indígena, y el Estado reconoce 8 pueblos y 24 territorios protegidos (territorios indígenas). Los ngäbe abarcan la frontera con Panamá y son uno de los grupos indígenas más numerosos de la región, con varios territorios en el sur de Costa Rica (Coto Brus, Abrojos Montezuma, etc., dentro del cantón de Coto Brus).
Entre ellos hablaban ngäbere, una lengua chibcha con larga tradición oral, documentada desde la época de los misioneros católicos. Conmigo, en cambio, hablaban en español. La mayoría—desde niños hasta adultos mayores—manejaba el español lo suficiente para que rara vez tuviera problemas de comunicación en la consulta.
Apenas llegué, mi contraparte me dijo: «también deberías aprender un poco de ngäbere, te ayudaría». Probablemente cierto—pero el español me consumía toda la energía cada día y nunca llegué a aprender ngäbere. Construir las explicaciones de la rehabilitación, los resúmenes del tratamiento y las pautas de ejercicios en casa solo en español ya saturaba mi cabeza; sumar otro idioma encima era imposible.
«No me alcanzó el tiempo para el segundo idioma»—probablemente sea un pequeño remordimiento que comparten muchos voluntarios que pasaron por esta zona.
La consulta con una sola camilla
La consulta de la comunidad tenía una sola camilla a la altura de la cintura. Allí se hacía rehabilitación pediátrica, lumbalgia geriátrica, seguimiento postfractura — todo. Equipo, casi nada. La EBAIS de la cabecera, San Vito, contaba con un juego completo de equipos donados por Japón; aquí en la comunidad, en cambio, simplemente no había nada—esa era la brecha.
Y, sin embargo, los retos de salud de este territorio son serios:
- Desbalances nutricionales que aumentan el riesgo de enfermedad crónica
- Educación sexual y reproductiva limitada: el embarazo a edad temprana no es raro y la mortalidad infantil es más alta que en el área metropolitana
- Mayor proporción de uniones consanguíneas eleva el riesgo relativo de condiciones congénitas
Estos puntos se solapan con los retos estructurales de la salud indígena en toda Latinoamérica—bien documentados por el Banco Mundial, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto Nacional de Estadística y Censos de Costa Rica.
Enterarme en la EBAIS de que el día se cancela
Un miércoles por la mañana entré a trabajar y simplemente me dijeron: «hoy no vamos a la comunidad».
Probablemente las fechas de visita estuvieran fijadas. Pero como me habían dicho que mi rotación de los miércoles siempre era a la comunidad, muchas veces solo me enteraba del cambio al llegar a la EBAIS. La costumbre de avisar con antelación no existía allí en ese momento.
Hay pacientes esperando—algunos vienen acompañados de su familia, después de más de una hora de camino. Llamarlos después tampoco era una opción real: la mayoría no tenía teléfono fijo y la cobertura celular en muchas zonas era irregular.
Tranquilo tranquilo mae. ¡¡Pura Vida!!
Me daban ganas de soltarlo en voz alta, pero ese día solo lo dije por dentro y me puse a ordenar el escritorio.
El legado del Proyecto Kàloie
Antes de mi llegada, JICA había desarrollado en Coto Brus un proyecto de 5 años llamado Proyecto Kàloie. «Kàloie» es una palabra indígena que significa «todos somos productos de la misma tierra».
Los pilares del proyecto fueron:
- Empoderamiento de personas con discapacidad y de sus organizaciones
- Promoción del desarrollo local inclusivo
- Fortalecimiento del vínculo entre el CENARE (Centro Nacional de Rehabilitación) y las zonas rurales
- Mejoras en pozos de agua y otros factores ambientales que contribuyen a la discapacidad
Estas líneas continúan hoy con CONAPDIS (Consejo Nacional de Personas con Discapacidad) y socios locales. Lo que un voluntario puede hacer es poco. Pero si alguien lograba dejar siquiera un tramo del relevo para la siguiente persona, en una escala de 5 o 10 años—eso es lo que en realidad significa la cooperación. Con esa idea seguía subiendo a la montaña.
Guía de viaje (información general)
Nota: Los territorios indígenas no son destinos turísticos. Esta sección sirve solo de contexto y etiqueta de visita.
Pueblos y territorios indígenas de Costa Rica
- Marco legal: La Ley Indígena 6172 (1977) reconoce 24 territorios protegidos. La tierra es de propiedad comunal indígena
- Pueblos principales: Bribri, Cabécar, Ngäbe, Térraba — 8 pueblos en total
- Salud: Cubierta por la CCSS, pero la utilización efectiva es muy inferior al área metropolitana por barreras geográficas, lingüísticas y culturales
Si visitas
- No son atracciones turísticas: Muchos territorios no reciben visitantes ocasionales. Entrar sin permiso puede infringir la ley
- Permiso: A través de operadores autorizados o tours comunitarios
- Fotografía: No fotografiar personas sin consentimiento; nunca fotografiar rituales ni funerales
- Guías locales: Puente lingüístico y cultural — prioriza tours operados por la propia comunidad
Para aprender más
- CONAPDIS — Consejo Nacional de Personas con Discapacidad
- CENARE — Centro Nacional de Rehabilitación, San José
- Oficina de JICA Costa Rica — materiales públicos sobre proyectos de cooperación