Salida de Monbetsu, hacia el norte por la costa de Okhotsk. El destino de hoy es Wakkanai. Un día rodando de un tirón hasta el extremo norte.
La nacional por el mar de Okhotsk alterna mar y prados, una ruta agradable. Rodando con el mar a la derecha, vuelve a hacerse evidente: estoy en Hokkaidō.
Pierdo la cartera en el pueblo de Esashi
Justo después de salir de la estación de carretera «Marine Island Okajima», en Esashi, algo no encajaba. Reviso la alforja: la cartera no está.
La cremallera estaba abierta. La cartera debió salir despedida mientras rodaba.
Doy la vuelta enseguida y rastreo la carretera. Nada. Después de más de media hora rehaciendo el camino, ni rastro. En un momento llegué a pensar: «Se acabó». Más allá del efectivo, anular las tarjetas, la tarjeta sanitaria… empezó a girar la película del peor escenario.
Notificación del AirTag
Cuando casi me daba por vencido, el móvil vibró. Un aviso de un AirTag: «La cartera se ha movido».
Llevaba un AirTag dentro de la cartera. La ubicación marcaba: Comisaría de Esashi.
Fui corriendo. En ventanilla: «Creo que han traído una cartera». Salió enseguida. Una persona local la había recogido y entregado. Todo el contenido intacto.
Recoger la cartera fue casi para llorar. Que alguien se tome la molestia de llevar a comisaría la cartera de un viajero desconocido… Un momento de tocar la amabilidad de la gente de Hokkaidō.
Hokkaidō, lo mejor. Esashi, lo mejor. Pon siempre un AirTag dentro de la cartera.
Recompongo y sigo a Wakkanai. Lección del día: revisa siempre la cremallera de la alforja.
Noche en Wakkanai
Llegada al centro de Wakkanai. Para cenar, un cuenco de carne.