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La temporada seca amazónica va aproximadamente de junio a octubre. Bajan los ríos, los caminos forestales se vuelven transitables y la maquinaria pesada llega hasta zonas remotas. Es la mejor época para la minería ilegal de oro y, por las mismas razones, también para la fiscalización. La minería con mercurio ya no se trata como un asunto interno de cada país: se desplaza por los ríos y cruza fronteras. ¿Hasta dónde ha avanzado, entonces, el marco regional para enfrentarla?

Lo que se movió fue la policía, no la diplomacia

En el último año no se ha firmado ningún tratado ni declaración conjunta específicamente dedicada a frenar la minería ilegal de oro entre los países amazónicos. Las cifras concretas vinieron del lado de la aplicación de la ley.

En enero de 2026, INTERPOL dio a conocer los resultados de la Operación Escudo Guyanés: autoridades de Brasil, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa realizaron de forma conjunta más de 24.500 controles a vehículos y personas, con 198 detenidos. Se incautaron maquinaria, oro sin procesar, drogas, dinero en efectivo y cilindros de mercurio ocultos dentro de paneles solares. Junto a la minería aparecieron también indicios de trata de personas y explotación laboral, según INTERPOL.

El antecedente es de noviembre de 2025, cuando las autoridades brasileñas, también con apoyo de INTERPOL, inutilizaron 277 dragas flotantes usadas para la extracción ilegal en el río Madeira y otros cauces. Ese operativo se realizó en el marco del CCPI Amazonía, el Centro de Cooperación Policial Internacional para la Amazonía, que reúne a policías de Brasil, Bolivia, Colombia, Guyana, Perú y Surinam. Si la cooperación transfronteriza está tomando cuerpo en algún lugar, es primero en esta capa policial.

El día en Brasilia que lo puso en marcha

El punto de referencia habitual de la estrategia regional es un taller celebrado en Brasilia el 18 de junio de 2025, organizado por Conservation Strategy Fund (CSF) junto con el Ministerio Público Federal de Brasil (MPF) y la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA). Participaron siete países: Brasil, Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Surinam y Venezuela.

La herramienta presentada allí fue la Calculadora de Impactos Mineros (Mining Impacts Calculator), que estima los daños por deforestación, sedimentación de los ríos y contaminación por mercurio y los traduce a términos monetarios utilizables en decisiones de política y en tribunales. Como cada país acreditaba los daños a su manera, contar con una vara común ya significa algo. Pero, según la propia CSF, el encuentro no produjo un acuerdo vinculante: identificó prioridades compartidas y posibles áreas de colaboración transfronteriza, nada más.

De dónde llega el mercurio

Los países amazónicos casi no producen mercurio, de modo que el que se usa ha sido traído desde fuera. Un informe publicado por la Environmental Investigation Agency (EIA) en julio de 2025 documentó el contrabando de al menos unas 200 toneladas de mercurio ilegal entre abril de 2019 y junio de 2025: el mayor flujo registrado a nivel mundial, con origen en minas del estado mexicano de Querétaro y salida por el puerto pacífico de Manzanillo. La EIA sostiene que algunas de esas minas están controladas por el crimen organizado. Según estimaciones conservadoras, ese mercurio sirvió para extraer al menos 8.000 millones de dólares en oro ilegal.

A partir de información de la EIA, la aduana peruana incautó en junio de 2025 unas cuatro toneladas de mercurio mexicano, la mayor incautación reportada por un país amazónico. Frente a 200 toneladas, la cifra muestra también qué poca parte del flujo se logra interceptar.

El cuadro completo de la contaminación todavía no existe. La OTCA, junto con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y con la investigación del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD), elabora el «Panorama de la contaminación por mercurio en la región amazónica»: un inventario georreferenciado de fuentes de emisión y áreas de riesgo. La propia OTCA reconoce que se sabe muy poco sobre los volúmenes y las rutas de importación. Los números sobre los que debería apoyarse cualquier regulación aún no están.

El atajo de los papeles, fuera de los operativos

Las incautaciones en campo no bastan. Una investigación publicada por Greenpeace el 28 de mayo de 2026 analizó 187 permisos mineros otorgados por la agencia brasileña ANM cerca de tierras indígenas y áreas protegidas y no encontró ninguna señal de actividad minera en 98 de ellos. Aun así, esos «permisos fantasma» sirvieron para justificar la venta de 26,8 toneladas de oro, por un valor estimado de 3.880 millones de dólares, entre 2018 y marzo de 2026. Los investigadores creen que buena parte de ese oro procede en realidad de áreas protegidas y territorios indígenas.

La frontera minera también se desplaza. En Perú, la extracción ha superado su centro histórico en Madre de Dios y avanza hacia Loreto y Ucayali, empujada por el precio del oro; ese proceso lo tratamos en un artículo anterior sobre el avance de la frontera peruana. Este texto trata de otra cosa: no de la frontera de un país, sino del marco con el que siete países intentan controlar juntos los flujos de mercurio y oro.

La dificultad: temporada seca en un año de cambios de gobierno

Hay dos obstáculos. El primero es que la fiscalización tiende a ser puntual. Las autoridades llegan, destruyen equipos y, cuando se retiran, los mineros vuelven; las coberturas en terreno describen ese ciclo una y otra vez. La temporada seca es una ventana para el control, pero también la mejor época de ingresos para quienes extraen.

El segundo es el calendario político. En Perú, el nuevo gobierno asume el 28 de julio con la agilización de los permisos mineros entre sus prioridades declaradas (véase nuestro artículo sobre los tres desafíos que le esperan). En Colombia, el nuevo gobierno asume el 7 de agosto tras hacer campaña por la expansión del sector petrolero y extractivo (véase nuestro texto sobre la apertura petrolera en la Amazonía). La cooperación regional se sostiene en la diplomacia ambiental de cada país, así que cómo impacten estos dos giros en la cohesión de la OTCA es lo que hay que seguir en lo que resta del año.

Mi perspectiva

Al seguir este tema con números, procuro no confundir el total de detenidos con el volumen de los flujos. 198 detenciones, 277 dragas inutilizadas, cuatro toneladas incautadas: son resultados reales, pero son productos de la fiscalización, no una medida de cuánto ha bajado la contaminación. Al lado hay cifras de otra naturaleza: las 200 toneladas de mercurio que rastreó la EIA, las 26,8 toneladas de oro que señaló Greenpeace. Esos son los denominadores, y los dos conjuntos todavía no se han conectado.

Por eso importa un trabajo como el panorama del mercurio de OTCA, GEF y PNUMA: mide el denominador. Que el marco transfronterizo se vuelva real no lo decidirá el número de declaraciones, sino que estos países logren producir cifras de emisión e ingreso con una misma vara. Que las fiscalías adopten efectivamente la Calculadora de Impactos Mineros es una prueba del mismo tipo.

Tres indicadores para seguir: cuántos operativos conjuntos se ejecutan bajo el CCPI Amazonía durante esta temporada seca (junio-octubre); cuándo se presentan a los Estados miembros los resultados del panorama del mercurio de la OTCA; y si la ANM brasileña revisa los permisos mineros tras los hallazgos sobre permisos fantasma. Solo cuando los tres coincidan podremos decir que siete países están tratando esto como el problema de un mismo río.

Glosario

OTCA = Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, organismo intergubernamental creado sobre el Tratado de Cooperación Amazónica de 1978, con ocho miembros: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. ASGM (por sus siglas en inglés) = minería de oro artesanal y de pequeña escala. draga = embarcación flotante que succiona el sedimento del lecho del río. mercurio = el metal cuyo nombre aparece en casi toda la cobertura ambiental de la región.

El número de detenidos mide la fiscalización, no ríos más limpios. El marco solo será real cuando alguien empiece a medir el denominador.

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.