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El informe Estado del Clima en America Latina y el Caribe 2025, publicado por la Organizacion Meteorologica Mundial (OMM) en mayo de 2026, advierte que olas de calor, inundaciones y sequias record golpean la region al mismo tiempo. En Mexico una estacion registro 52,7 C, mientras que los glaciares de los Andes tropicales registraron un balance de masa negativo de -0,97 metros de equivalente en agua al ano durante el periodo de monitoreo 1990-2020 y han perdido mas del 30% de su superficie desde la decada de 1980. Esos glaciares sostienen el agua potable, el riego y la energia hidroelectrica de al menos 90 millones de personas, y los datos apuntan hacia un umbral peligroso y quiza irreversible.

Que ocurrio

El informe de la OMM documenta como varios fenomenos climaticos extremos golpearon a America Latina y el Caribe al mismo tiempo en 2025. El retroceso de los glaciares, el calor record, la sequia generalizada y las inundaciones localizadas se observaron en un mismo ano.

Los glaciares andinos reciben especial atencion. Los glaciares tropicales de la region se derriten unas diez veces mas rapido que el promedio global acumulado, y los Andes en su conjunto han perdido el 25% de su cobertura de hielo desde finales del siglo XIX. Diversos estudios estiman que Bolivia ha perdido cerca del 40% de sus glaciares desde mediados de la decada de 1980, y en el pasado la grave escasez de agua ya motivo una declaratoria de emergencia (noviembre de 2016, con racionamiento en La Paz y El Alto). La reduccion de los glaciares no es un hecho aislado, sino una tendencia de largo plazo que se sigue registrando. La OMM plantea el informe como un llamado a la accion y pide a los paises fortalecer las observaciones, invertir en servicios climaticos, cerrar las brechas de alerta temprana y asegurar que la informacion climatica llegue a quienes mas la necesitan.

Contexto

Los Andes, que se extienden por Colombia, Ecuador, Peru, Chile y Argentina, albergan los glaciares que sostienen el ciclo del agua del continente sudamericano. Su funcion clave es mantener el caudal de los rios durante la estacion seca, cuando hay pocas lluvias. El agua almacenada en los glaciares se derrite poco a poco cuando no llueve, llena los rios y sostiene la vida de las personas.

La capital de Chile, Santiago (con una poblacion metropolitana de cerca de 7 a 8 millones), depende de estos glaciares para gran parte de su suministro de agua en la estacion seca. La reduccion de los glaciares no es, por tanto, un hecho lejano en lo alto de las montanas, sino un problema conectado directamente a los grifos de una gran ciudad. La escasez de agua no se detiene en los cortes de suministro: se propaga por toda la economia al reducir la produccion agricola, bajar la generacion hidroelectrica y elevar los precios de los alimentos.

Puntos y contrastes

En 2025 la region enfrento desastres de caracter opuesto al mismo tiempo. Mientras la Amazonia sufria niveles de agua historicamente bajos, las tierras altas andinas vieron repetidas inundaciones por lluvias intensas. Mexico registro su junio mas humedo de la historia mientras el 85% del pais permanecia bajo sequia, una situacion en apariencia contradictoria.

Lo que destaca es que, en torno al mismo recurso del agua, coexisten lugares con demasiada y lugares con muy poca. En el cono sur, la sequia elevo al mismo tiempo el riesgo de perdidas agricolas e incendios forestales, mientras que en el Caribe la escasez de agua en los Estados insulares se agravo. La COP30 se celebro en Brasil en 2025 y fortalecio el marco del dialogo climatico. Sin embargo, queda por comprobar si eso se traduce en reducciones reales de gases de efecto invernadero y en flujos de financiamiento para la adaptacion.

La mirada del autor

Lo que más me llamó la atención de este informe es que la expresión "crisis del agua" tiene un peso muy distinto según la región y el hogar. Los daños del cambio climático nunca se reparten de forma equitativa. Las restricciones de toma de agua y el alza de las tarifas recaen de manera desproporcionada sobre los hogares que no pueden costear un tanque de almacenamiento ni un pozo propio: las zonas rurales, las comunidades indígenas y las familias de bajos ingresos con escaso acceso a la infraestructura. Cuando una ciudad que depende de los glaciares se pregunta "cuántos años quedan hasta el límite", conviene recordar que, para las periferias y el campo, ese límite muchas veces ya llegó.

El simple hecho de que el agua salga al abrir un grifo es, en realidad, un arreglo muy delicado sostenido por glaciares, bosques y redes de distribución. Por eso mismo, el retroceso de los glaciares no es un paisaje lejano en lo alto de las montañas, sino un asunto profundamente político: de a quién se abastece primero, de las tarifas del agua, de cómo se reparte el agua para el riego. Quiero leer esta noticia no solo como una estadística, sino como la erosión silenciosa de los cimientos mismos de la vida para las personas cuyas voces son las más difíciles de escuchar.

Los glaciares son la memoria del planeta. Cuando se derriten, perdemos a la vez el registro y el agua de nuestro futuro.

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Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.