Del 6 al 10 de julio se celebró en Bogotá el 17.º Bogotá Audiovisual Market (BAM), que acaba de cerrar sus puertas. Sus 2.336 participantes registrados marcaron el máximo histórico del evento, y se realizaron 882 reuniones de negocios individuales y 271 actividades para la industria. Este mercado, que ha crecido hasta convertirse en uno de los principales espacios de coproducción internacional de Sudamérica, entró este año, con claridad, en una nueva fase.
Qué pasó
El mayor cambio de esta edición fue que «Bammers», el programa insignia del BAM, abrió por primera vez sus puertas a realizadores internacionales. En alianza con Netflix, el desarrollo de proyectos se llevó a cabo emparejando a 20 cineastas de fuera de Colombia con 20 creadores colombianos. Un programa que hasta ahora se había especializado en formar talento nacional empezó a funcionar como puerta de entrada a la coproducción internacional.
También llamaron la atención los tres nuevos programas de enfoque: «formatos emergentes», «material de archivo» y, coincidiendo con el hito de los diez años del acuerdo de paz de 2016, «narrativas del proceso de paz colombiano». En la competencia, dos proyectos resultaron premiados. En paralelo, TIS Studios, el estudio de rodaje bogotano, inauguró el «Stage 7», un nuevo set de unos 1.700 metros cuadrados, parte de una inversión en infraestructura pensada para atraer grandes producciones internacionales.
Contexto: más de 20 años desde la Ley de Cine
Las cifras del estudio sectorial presentado este año son llamativas. La Ley de Cine de Colombia (Ley 814) se aprobó en 2003. Antes de eso, se estrenaban alrededor de dos largometrajes al año, pero en los once años de 2015 a 2025 se estrenaron en total 548 películas, atrayendo en ese periodo 160 millones de dólares de inversión privada. Un país de dos estrenos anuales pasó a ser, en poco más de una década, un país que produce más de 500. Detrás de que Colombia empiece a ser vista en América Latina como «el país que logró desarrollar su industria audiovisual» está esta acumulación.
El punto: cambia el mapa de la industria audiovisual latinoamericana
Dentro de una industria audiovisual latinoamericana articulada históricamente en torno a los dos ejes de Brasil y México, Colombia ha ganado presencia de manera constante en los últimos años. Desde relatos de tono noir sobre carteles del narcotráfico y conflicto armado hasta obras centradas en el proceso de paz, la migración y la cultura urbana, los contenidos colombianos aumentan su audiencia en las plataformas de streaming de todo el mundo. Con el BAM funcionando como base del lado de la oferta, empieza a formarse un círculo entre la industria de contenidos y el turismo y la economía creativa.
Que en el décimo aniversario del acuerdo de paz se hayan puesto en primer plano las «narrativas de reconciliación y memoria» como nuevo tema de la industria puede leerse también como un intento de Colombia de construir su propia marca como sociedad del posconflicto. No esconder la memoria del conflicto, sino volver a contarla y exportarla. Ahí se ve un terreno donde la política cultural y la diplomacia se superponen.
Mi punto de vista
Lo que me pareció interesante de esta noticia es la longitud del tiempo que se esconde dentro del relato pulcro de «la política cultural convertida en industria». La Ley de Cine se aprobó en 2003, la primera edición del BAM fue en 2010 y la apertura internacional llegó en 2026. Durante más de 20 años, Colombia subió peldaño a peldaño la escalera de instituciones → mercado → internacionalización, y ninguno de esos peldaños se construyó de la noche a la mañana. Los frutos de una política suelen llegar mucho después de que se haya ido el gobierno que la inició. La industria audiovisual colombiana es un ejemplo vivo.
Y una cosa más. En una Colombia donde abundan las noticias sobre seguridad y turbulencia política (esta misma semana traté en otro artículo las tensiones en torno a la transición presidencial), la historia de la industria del cine nos muestra «la otra cara del mismo país». Leer en paralelo la cobertura de las crisis y la cobertura de la cultura es, creo, el mejor atajo para entender esta región en tres dimensiones.
Glosario
mercado audiovisual = feria del sector donde se compran y venden obras y se negocian coproducciones. coproducción = producción conjunta entre varias partes; cuando participan varios países se habla de coproducción internacional. posconflicto = el periodo posterior a un conflicto armado; una palabra clave para hablar de la sociedad colombiana desde el acuerdo de paz de 2016.
Un país de dos estrenos al año pasó a ser, en poco más de una década, un país de más de 500. Uno de los pocos ejemplos reales de una política cultural convertida en industria.
Fuentes
- Bogotá Audiovisual Market 2026: Highlights and Trends (Variety, 2026-07-10) — variety.com
- Colombia's Bogotá Audiovisual Market Welcomes France and Netflix (Variety, 2026-07-07) — variety.com
- Colombia's BAM Prizes and Uptick in Attendance (Variety, 2026-07-10) — variety.com
- The Bogotá Audiovisual Market opens its 17th edition (Cámara de Comercio de Bogotá) — ccb.org.co
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