De cara al balotaje presidencial del 21 de junio en Colombia, se reportan amenazas y choques de grupos armados en todo el país. Por opuestas que sean las propuestas de los candidatos rivales, todavía hay zonas donde no está garantizada la premisa de fondo: un entorno de votación libre de violencia.
Quién combate a quién
Tras la primera vuelta del 31 de mayo, el balotaje es entre el ultraderechista Abelardo de la Espriella (43,7%) y el izquierdista Iván Cepeda (40,9%). Ambos sostienen posturas opuestas en seguridad. De la Espriella rechaza negociar con organizaciones criminales y subraya la presión militar; Cepeda busca continuar la línea de paz total que intentó impulsar el gobierno de Petro.
Los grupos armados responden de forma dispar
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) declaró un alto el fuego unilateral para la elección. Pero el EMC y el EMBF, disidencias de las antiguas FARC, no acataron y siguen con actividad armada. El 3 de junio, el gobierno colombiano bombardeó una posición del EMC en Guaviare, lo que generó preocupación por el efecto en el entorno de votación justo después. ACLED, que monitorea el conflicto armado, registró en su panorama de junio que se produjeron choques letales antes de la elección.
Las zonas más peligrosas
En los departamentos de Cauca, Guaviare, Meta y Huila, varios grupos armados combaten al gobierno y a organizaciones rivales, lo que dificulta desplegar funcionarios electorales o mover votantes con seguridad. Las mesas urbanas fueron calificadas de tranquilas y transparentes por observadores internacionales, pero en el campo la historia es otra, donde la intimidación ha sido organizada y repetida. InSight Crime, que estudia elecciones y crimen organizado, lleva tiempo rastreando cómo los grupos armados usan las elecciones como moneda de cambio para el control territorial: presionan a los candidatos para que no hagan campaña en su territorio y luego inciden en la política tras la victoria.
La participación y la calidad de la democracia
La participación en las elecciones presidenciales de Colombia se ha movido en el rango del 60-70%. La abstención provocada por la violencia puede inclinar el propio resultado. Cuántos votos rurales no llegarán a la urna en este balotaje es algo que solo el análisis posterior al conteo podrá mostrar. Pero algo puede decirse: antes de la pregunta de quién gana hay otra anterior — si una persona puede, siquiera, emitir con seguridad un solo voto.
Por opuestas que sean las propuestas de los candidatos, donde se ha roto la premisa de un "voto sin violencia", la libertad misma de elegir se va recortando.
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Fuentes
- Latin America and the Caribbean Overview: June 2026 – ACLED — acleddata.com
- Could Colombia's election fuel more violence? – ACLED Expert Comment — acleddata.com
- Colombia Election 2026: Violence is Surging as Candidates Face Gang Threats – Bloomberg — bloomberg.com
- Elections and Organized Crime: Colombia 2026 – InSight Crime — insightcrime.org
- Colombia Election: Presidential Candidates Vie for Runoff as Violence Looms – Foreign Policy — foreignpolicy.com
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.