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El 11 de julio de 2021, decenas de miles de cubanos, indignados por la escasez de alimentos y los apagones, salieron a las calles de todo el país. Aquellas protestas, conocidas como "11J" (once jota), terminaron con una represión bajo la "orden de combate" del gobierno. Cinco años después, en la misma fecha, los cacerolazos volvieron a sonar en La Habana Vieja — pero la policía y grupos progubernamentales se desplegaron de inmediato, y las voces fueron silenciadas ese mismo día.

Qué ocurrió

El 9 de julio, la organización de derechos humanos Prisoners Defenders anunció que, a julio de 2026, Cuba tenía 1.306 presos políticos, la cifra más alta desde que comenzó su registro. De ellos, 338 figuran encarcelados directamente por haber participado en las protestas del 11J de 2021.

En las detenciones masivas posteriores a 2021, varios ciudadanos recibieron condenas de prisión superiores a diez años. Las organizaciones internacionales de derechos humanos también han documentado presiones psicológicas, como severas restricciones a las visitas familiares, y reportan que, al acercarse el aniversario, hubo detenciones preventivas y amenazas contra activistas cívicos.

Contexto: cinco años después, las causas no han cambiado

Lo que desencadenó las protestas de 2021 fueron los apagones, el encarecimiento de los alimentos y un sistema de salud al límite. Cinco años después, la situación no ha mejorado. Los apagones a escala nacional y la escasez se han vuelto crónicos (como ya informamos), y continúa el flujo de personas que abandonan el país. La protesta del 11 de julio en La Habana Vieja fue esporádica, pero se habrían confirmado movimientos espontáneos similares en otros lugares. La crisis estructural en la que se encuentra la sociedad cubana la abordé también en este análisis.

El debate: endurecer las sanciones o levantar el bloqueo, dos recetas enfrentadas

El Departamento de Estado de EE. UU. anunció que, coincidiendo con el 11 de julio, había activado sanciones adicionales contra las fuentes de financiación y las herramientas de represión del gobierno cubano. El presidente Trump y el secretario de Estado Rubio también declararon que "el pueblo cubano merece un futuro mejor".

Sin embargo, el endurecimiento de las sanciones no puede separarse del problema del bloqueo económico. El bloqueo de décadas restringe en la práctica las importaciones, incluidos alimentos y medicinas, y los organismos internacionales reconocen que es una de las causas de los apagones, la carestía y las penurias sanitarias. Entre quienes piden "aumentar la presión sobre el régimen" y quienes sostienen que "es el bloqueo el que castiga a los ciudadanos", la comunidad internacional siguió dividida mientras pasaba el quinto 11J.

Mi perspectiva

Al leer la cifra de 1.306, lo importante es entender que no es un "número estático". El recuento de presos políticos se actualiza cada mes, y sus subidas y bajadas son en sí mismas una señal de la intensidad del control del régimen. En un país donde hace cinco años decenas de miles salieron a la calle, todavía suenan las cacerolas. Que la represión continúe y que el descontento no haya desaparecido son dos caras de la misma realidad.

Hay dos indicadores que conviene vigilar: la evolución mensual del número de presos políticos que publica Prisoners Defenders, y los indicadores de la vida cotidiana, como la frecuencia de los apagones y la situación del racionamiento. Si estalla otra protesta masiva, creo que el detonante será el mismo que hace cinco años: no una consigna política, sino el límite de la vida diaria.

Glosario

11J (once jota) = nombre con el que se conocen las protestas nacionales del 11 de julio de 2021: "11" y la "J" de julio. orden de combate = la directiva de represión emitida entonces por el presidente Díaz-Canel. presos políticos = personas encarceladas por motivos políticos.

Cinco años después, el sonido de las cacerolas no se ha apagado — y la cifra de 1.306 es la respuesta del régimen a ese sonido.

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.