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El 1 de julio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una “Alerta epidemiológica sobre la influenza estacional y otros virus respiratorios en el Hemisferio Sur”. Con la temporada respiratoria del invierno austral en pleno desarrollo, la actividad de la gripe está aumentando en varios países, y la alerta insta a los gobiernos a prepararse para una mayor carga sobre sus sistemas de salud.

Qué ocurrió: el ascenso de la influenza B y la cocirculación

El brote está centrado en la influenza A (subtipo H3N2), pero lo que la alerta señala en particular es que la proporción de influenza B ha subido con rapidez en las últimas semanas. Se reporta que esta tendencia es especialmente marcada en Brasil y Chile. El H3N2 conlleva un alto riesgo de enfermedad grave en las personas mayores, mientras que la influenza B tiene un impacto relativamente mayor en los niños: ambos se están propagando al mismo tiempo.

Además, el virus respiratorio sincitial (VRS) y el nuevo coronavirus cocirculan en el mismo período. Cuando varios virus circulan a la vez, no solo se dificulta distinguirlos a partir de los síntomas, sino que los casos graves tienden a concentrarse en las salas pediátricas y las UCI, tensionando los recursos médicos.

Contexto: las vacunas y las desigualdades regionales

La máxima prioridad de la OPS es la vacunación de los grupos de alto riesgo: personas mayores, personas con enfermedades de base, lactantes, embarazadas y personal de salud. La composición de la vacuna para el Hemisferio Sur se define cada año entre febrero y marzo, y la fabricación y distribución tardan varios meses, de modo que, al momento de la alerta de julio, el período de mayor vacunación ya debería estar en marcha. Aun así, en no pocos países la velocidad de distribución hacia las zonas rurales y remotas es distinta de la de las ciudades.

La OPS también pide a los gobiernos que refuercen los sistemas de vigilancia y que preparen las salas pediátricas y las UCI para recibir pacientes.

Mi perspectiva

Lo primero que miro al leer esta alerta es el terreno de los cuidados en instituciones. En los centros donde residen o acuden personas con enfermedades crónicas o discapacidad, vacunar tanto a los residentes como al personal está directamente ligado a prevenir los brotes internos. En los centros de cuidados de larga duración en Japón, la vacunación colectiva antes del invierno está bien afianzada, pero los centros de América Latina, con su falta de personal, suelen quedar atrapados en una paradoja: no hay quien organice la vacunación misma. Desde la sensación del trabajo en rehabilitación, la temporada de infecciones respiratorias también es cuando se detienen la movilización y el entrenamiento, y el deterioro funcional de los mayores avanza de golpe. Combatir la epidemia es control de infecciones y, a la vez, prevención de la dependencia.

Vale la pena observar también las diferencias en el plano de los sistemas. Países como Chile o Costa Rica, con redes de vacunación de atención primaria relativamente fuertes, responden a la misma alerta de la OPS a una velocidad completamente distinta de la de los países donde la salud pública se ha adelgazado por la crisis fiscal. La preparación ante una epidemia que “se sabe que llega cada año” es un espejo de la capacidad de fondo de la atención primaria de cada país.

Los indicadores a vigilar son la proporción de influenza B en el informe semanal de situación de virus respiratorios que actualiza la OPS, y las noticias sobre la ocupación de las UCI pediátricas en Brasil, Chile y Argentina. Que la proporción de influenza B empiece a bajar antes de mediados de agosto determinará qué tan alto será el pico de esta temporada.

Glosario

alerta epidemiológica = alerta epidemiológica. cocirculación = la circulación simultánea de varios virus. vacunación estacional = vacunación estacional.

La temporada de gripe, que se repite año tras año, es un examen anual que pone a prueba la fortaleza de fondo del sistema de salud.

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.