El 8 de junio, Foreign Policy publicó un ensayo con un título directo: Estados Unidos no puede excluir a China de América Latina. Recorre por qué la estrategia de Washington frente a China, incluida la cumbre Escudo de las Américas celebrada en marzo, choca una y otra vez con un muro estructural. Al leerlo, recordé los puertos y las carreteras que vi mientras vivía en Costa Rica.
Integración, no ocupación
El ensayo señala que el método de China no es la ocupación militar ni convertir Estados en vasallos. Es integración económica mediante inversión en infraestructura, redes comerciales, tecnología digital y desarrollo energético. Una vez dentro de los puertos, los cables submarinos y las redes eléctricas, se crea una dependencia difícil de arrancar. La Doctrina Monroe se basaba en mantener fuera a las potencias extranjeras. Nunca imaginó cómo retirar a una potencia que ya está dentro.
Los números del comercio de soja
La soja cuenta la historia más clara. A finales de 2025, China casi detuvo las importaciones de soja estadounidense como represalia en la guerra comercial. La participación de EE. UU. en las importaciones de oleaginosas de China cayó un 97%, y Sudamérica llenó el vacío. La cuota sudamericana saltó del 54% al 90%, y las importaciones desde América Latina crecieron casi dos tercios. Se prevé que las exportaciones agrícolas de EE. UU. a China en 2026 sumen unos 9.000 millones de dólares, el nivel más bajo desde la guerra comercial de 2018. Para sostener el cambio, China ha invertido miles de millones en proyectos portuarios en Perú, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Colombia. Una vez trazada la ruta logística, ninguna declaración política basta para volver a dibujarla.
Elegir ambos lados
Brasil, México, Colombia y Chile evitan tomar partido entre EE. UU. y China. Sus intereses nacionales, su necesidad de desarrollo económico y su sentido de agencia rechazan una elección simple de bandos. Llámese diplomacia de muchos frentes si se quiere; en la práctica significa mantener abiertas tantas opciones como sea posible. Mientras esta autonomía estratégica se sostenga en toda la región, la estrategia de exclusión de Washington queda incompleta, abarca solo a algunos países y se escapa por todas partes. El ensayo lo señala en voz baja, no a gritos. América Latina no es el escenario; es un actor sobre ese escenario con su propio guion en la mano.
Una vez trazada la ruta logística, ninguna declaración política basta para volver a dibujarla.
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Fuentes
- The U.S. Can't Exclude China From Latin America | Foreign Policy — foreignpolicy.com
- Latin America in a vise: The "Trump Corollary" vs. China's 2025 policy paper | PIIE — piie.com
- China's Shift Away from U.S. Soybeans Deepens with Latin America Investments | News in America — newsinamerica.com
- China is investing billions in Latin America | Investigate Midwest — investigatemidwest.org
- Is the US Pushing Latin America into the Arms of China? | Security in Context — securityincontext.org
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.