Está por cumplirse medio año desde que Maduro fue detenido el 3 de enero de 2026 y Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina. Aun en medio de la agitación política, el sector petrolero vuelve en silencio a la vida.
Una recuperación no vista en 19 años
Según reportes del mercado petrolero internacional, la producción de crudo de Venezuela ronda los 1,1 millones de barriles diarios. Es muy superior al nivel de colapso del final de la era Maduro, aunque todavía lejos del pico (más de 3,3 millones de bpd a fines de los años noventa). Aun así, el cambio es claro: desde que asumió el gobierno de Rodríguez, las exportaciones a EE. UU. se reportan un 192% por encima del promedio del año anterior. Chevron ha seguido operando con una licencia especial, y la española Repsol, la italiana Eni y la francesa Maurel & Prom se movieron para aumentar la producción mediante empresas conjuntas.
“El mejor entorno en años”
Desde el sector privado se oye que 2026 es el entorno macro más favorable en años para hacer negocios en Venezuela. Mejor acceso a divisas, un tipo de cambio más estable y una demanda interna creciente se combinaron, y la inversión se mueve también más allá del petróleo. Algunas previsiones ven el PIB creciendo hasta un 12% en 2026, pero son estimaciones de prensa, y las estadísticas oficiales del gobierno han carecido de credibilidad por mucho tiempo. El secretario de Estado de EE. UU., Rubio, trazó una hoja de ruta de tres etapas —estabilización, reconstrucción y transición— y situó un alivio amplio de sanciones como la primera.
Los problemas bajo el optimismo
Que el impulso dure depende de varios temas sin resolver. La falta de estabilidad jurídica sigue siendo una gran barrera para el capital extranjero, y las instalaciones de PDVSA han envejecido por años de subinversión. Normalizar las finanzas públicas y aliviar los límites a las transacciones bancarias también siguen siendo restricciones prácticas. En lo político, se reporta que más de 400 presos políticos siguen detenidos.
Aunque se use la expresión “transición democrática”, buena parte de la estructura de poder de la era Maduro se ha conservado. Cerrar la brecha entre el relato de recuperación que imaginan los inversores y la realidad política sobre el terreno llevará tiempo. El petróleo está volviendo. La pregunta es si las instituciones pueden reconstruirse más allá de él.
Si el petróleo vuelve pero la reconstrucción de las instituciones democráticas no acompaña, la recuperación de Venezuela volverá a apoyarse en terreno frágil.
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Fuentes
- Venezuela's Economy Is Accelerating, But Will Depend on More Than Oil – Americas Quarterly — americasquarterly.org
- Venezuela: The Post-Maduro Oil, Gas and Mining Outlook – Americas Quarterly — americasquarterly.org
- US pushes for dramatic increase in Venezuela oil output amid thaw in ties – Reuters/Malay Mail (2026-02-12) — malaymail.com
- Two months without Maduro: Democratic transition or authoritarian adaptation? – WOLA — wola.org
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