El corazón de la Ciudad de México: el Zócalo (Plaza de la Constitución). A 2.240 m de altitud, es una de las plazas más grandes del mundo. Rodeada por todos lados de edificios históricos de estilo barroco, basta con pararse aquí para sentir la historia en capas de México.
La Catedral Metropolitana
Frente al Zócalo, la Catedral Metropolitana tardó unos 240 años en construirse (desde 1573) y es la catedral católica más grande de América Latina. Su fachada superpone barroco, renacimiento y neoclásico — fruto de esos siglos de obra.
El edificio completo está inclinado por hundimiento del suelo, y al entrar se siente con claridad la pendiente sutil del piso. Eso mismo cuenta la historia geológica de la ciudad: aquí estuvo Tenochtitlán, capital azteca, y sobre ella los españoles levantaron su ciudad colonial.
Templo Mayor — el centro ceremonial azteca
Justo al lado de la Catedral, el Templo Mayor era el corazón ceremonial de Tenochtitlán, capital del imperio azteca en el siglo XIV. Tras la conquista española, el templo fue destruido y sus piedras se reutilizaron para la Catedral. Su existencia permaneció enterrada hasta 1978, cuando se redescubrió por casualidad durante unas obras subterráneas.
El Museo del Templo Mayor, anexo, exhibe una gran cantidad de piezas excavadas. Las esculturas que condensan la cosmovisión azteca son impresionantes. El modelo en corte del templo deja ver con claridad cómo se construyó y reconstruyó por capas.
Palacio Postal — un edificio que pocos conocen
A unos cinco minutos a pie del Templo Mayor, el Palacio Postal (1907) es una oficina de correos en estilo art nouveau diseñada por el arquitecto italiano Adamo Boari. Sigue funcionando como oficina postal, pero por dentro parece un palacio europeo. La visita suele ser gratuita y se puede entrar al interior (el alcance puede variar según la visita guiada).
Junto al Palacio de Bellas Artes vecino, suele decirse que estos edificios sirvieron de inspiración visual para la película "Coco" de Pixar. Quien la haya visto reconocerá detalles familiares.
Caminar por el Zócalo se vuelve más interesante si uno piensa en "capas". Una catedral española sobre piedras aztecas, y al lado un edificio art nouveau de inicios del siglo XX. Ciudad de México es por sí misma un corte de historia.