A finales de agosto de 2014 fui a visitar a un amigo destinado en El Salvador con JICA (programa japonés de voluntariado). Ya que estaba ahí, decidí también pasear, y opté por ir a las ruinas. Era mi primera vez en El Salvador y, la verdad, no sabía mucho de los sitios arqueológicos del país.
Joya de Cerén — la "Pompeya de Centroamérica"
El primer sitio fue Joya de Cerén, una aldea maya inscrita como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Hace unos 1.400 años, el cercano volcán Loma Caldera entró en erupción. La ceniza cubrió la aldea de inmediato y dejó casas, alimentos y utensilios enterrados tal como estaban. No se han hallado restos humanos, lo que sugiere que los habitantes pudieron evacuar antes de la erupción. Por su excelente conservación se la conoce como la "Pompeya de Centroamérica".
Las casas excavadas están protegidas por estructuras con techo y se puede caminar por dentro. Muros de piedra y barro, restos de fogones, vasijas que probablemente guardaban alimentos: una cocina de hace 1.400 años. El guía local me avisó "no hay mucho que explicar", pero ver el lugar en persona se siente totalmente diferente.
Las ruinas de Tazumal
Después fui a Tazumal, el sitio maya más grande de El Salvador, en el pueblo de Chalchuapa.
La pirámide principal mide unos 24 metros. Es famosa, aparece incluso en los libros de la escuela en El Salvador, pero al parecer los viajeros japoneses son raros: la gente local me hablaba y nos tomamos fotos juntos.
Empezó a llover. Como no tenía impermeable, compré un poncho en el momento y me paré frente al sitio con un poncho verde encima. Ruinas, lluvia, poncho — una foto bastante centroamericana, sin querer.
Parque Arqueológico Casa Blanca
Cerca de Tazumal está Casa Blanca. Menos famoso, pero un parque arqueológico bien mantenido, con pirámides cubiertas de hierba dispersas en un jardín.
No sabía que en El Salvador había ruinas hasta que fui. Joya de Cerén es Patrimonio de la Humanidad y casi no se conoce en Japón.
Volvió a sentirse esa profundidad que tiene Centroamérica.
Guía de viaje (información general)
※ Esta sección reúne información pública con notas del autor; consulta los datos más recientes de entrada, seguridad y horarios en los sitios oficiales.
Joya de Cerén en pocas claves
- Aldea agrícola maya cuyas excavaciones comenzaron en 1976; Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1993. Suele llamarse la "Pompeya de América".
- Hacia el año 600 quedó cubierta por 4–8 m de ceniza tras la erupción de Loma Caldera; viviendas, herramientas y recipientes con alimentos se conservaron tal como estaban.
- Está unos 36 km al oeste de San Salvador, a unos 45 minutos en coche. Cierra los lunes; suele abrir mar–dom de 9:00 a 16:00. La entrada para extranjeros cuesta pocos dólares.
Tazumal y Casa Blanca, juntos
- Las ruinas mayas de Tazumal están en Chalchuapa (departamento de Santa Ana). Es el mayor sitio maya de El Salvador, con la pirámide B1-1 de unos 24 m de altura.
- A pie o en taxi desde Tazumal se llega al parque arqueológico Casa Blanca, que alberga el taller de añil Casa Blanca Añil, donde puedes probar el teñido con tinte natural.
- Es excursión de un día desde San Salvador (unos 78 km al oeste, 1,5–2 horas en coche). Para ganar tiempo, conviene tomar la ciudad de Santa Ana como base.
Cómo llegar y seguridad
- Quienes tienen pasaporte japonés entran sin visado por hasta 90 días con fines turísticos (zona CA-4: el plazo se cuenta junto con los países vecinos). La puerta de entrada aérea es el aeropuerto internacional de San Salvador (SAL).
- La moneda de curso legal es el dólar estadounidense. Se aceptan tarjetas, pero fuera de las ciudades el efectivo sigue siendo lo habitual. Desde 2021 también el bitcóin es de curso legal.
- La seguridad ha mejorado mucho en los últimos años, pero conviene tener cuidado de noche y en carreteras rurales. Si vas por primera vez, los tours guiados, Uber o un conductor privado son más seguros que conducir tú.
Referencias
Toda la información de viaje de El Salvador en un solo lugar: si piensas recorrer ruinas mayas o hacer un circuito por Centroamérica, tener una guía a mano da tranquilidad.
