Decidí ir a Hokkaidō con la XSR900. El objetivo era el este de la isla, una zona a la que nunca había conseguido llegar: Nemuro, Shiretoko, Abashiri. Una ruta distinta a la que hice con la SR400, esta vez para rodarla a tope hasta el final.
El ferry era el Sunflower (Mitsui O.S.K. Lines), Ōarai a Tomakomai. Sale por la noche, llega al día siguiente al mediodía: la ruta clásica del motorista. Metí todo el equipaje en la bolsa de asiento y las laterales y me planté en el puerto de Ōarai por la tarde.
Tras facturar y ver cómo amarraban la moto en cubierta, toca relajarse en el camarote. Esta vez había reservado un camarote individual de tipo Comfort. Cuelgas el casco y la chaqueta, sacas el equipaje y al rato la cabina se vuelve tu pequeño «territorio de viaje». Esa sensación me encanta.
Tras zarpar, cena en el restaurante, baño en el ofuro común y a la cama temprano. Llegamos a Tomakomai al día siguiente, a primera hora de la tarde. Unas 19 horas de travesía. Las horas en las que no se rueda también son parte del viaje del motorista, y pasarlas en el barco no está nada mal.
En cuanto salimos de Ōarai ya parecía que Hokkaidō había empezado.