El 26 de julio de 2026 abrió en Río de Janeiro, Brasil, la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026). Hasta el 31 de julio, se espera que reúna a entre 7.000 y 10.000 investigadores, profesionales y personas que viven con VIH de todo el mundo, bajo el lema de este año: "Rethink. Rebuild. Rise." (Repensar. Reconstruir. Resurgir.). Coincidiendo con la apertura, ONUSIDA publicó el 27 de julio un informe especial con un mensaje contundente: los recortes de financiación amenazan con hacer retroceder la respuesta mundial al VIH.
Los 1.500 millones de dólares que desaparecieron
Según el informe especial que ONUSIDA publicó con motivo de la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida, la financiación internacional para la respuesta al VIH cayó de 8.800 millones de dólares en 2024 a 7.300 millones en 2025: un descenso del 18% (unos 1.500 millones) y el nivel más bajo en unas dos décadas. Es una nueva señal de alarma tras el informe del Secretario General de la ONU de junio, "United to End AIDS". La asistencia oficial al desarrollo en su conjunto también cayó un 23% en 2025, el mayor descenso registrado, lo que significa que se están encogiendo los cimientos de la salud global más allá del VIH. Detrás de estas cifras está la profunda revisión del gasto en salud global que llevó a cabo Estados Unidos en 2025 (un tema que ya cubrimos).
Los recortes se concentran "aguas arriba" de la respuesta. Los programas de pruebas de VIH se redujeron un 22% en los países de alta carga, y el presupuesto para la compra de condones se recortó más del 90% en algunos países. El número de usuarios de la profilaxis previa a la exposición (PrEP) cayó un 38% en los 62 países que reportan a ONUSIDA. En África subsahariana, donde alrededor del 80% de la financiación para prevención proviene de la asistencia internacional, el impacto ha sido el más severo.
Al mismo tiempo, en 2025 hubo 1,2 millones de nuevas infecciones por VIH y 570.000 muertes relacionadas con el sida en el mundo: ambas cifras son las más bajas en más de 30 años. ONUSIDA reconoció este avance, pero advirtió que "la tendencia se encuentra en un estado muy frágil". Que las cifras sean buenas no es razón para retirar la financiación que las produjo: ese es el corazón del informe.
El reto de América Latina: el diagnóstico tardío
El mismo 27 de julio, la OPS (Organización Panamericana de la Salud) y la AIDS Healthcare Foundation (AHF) anunciaron una nueva colaboración para ampliar el diagnóstico temprano del VIH en América Latina y el Caribe. Según la OPS, el 34% de los nuevos diagnósticos de VIH en la región se realiza en una etapa avanzada de la enfermedad, lo que significa que más de una de cada tres personas pierde la ventana para el tratamiento más eficaz. Se estima que 32.000 personas murieron por enfermedades relacionadas con el sida en América Latina y el Caribe en 2025.
Durante AIDS 2026, la OPS celebrará una sesión titulada "La última milla hacia la eliminación: reducir las muertes por enfermedad avanzada por VIH", centrada en medidas concretas para reducir los retrasos diagnósticos. Aunque el tratamiento exista y sea gratuito, no se pueden salvar vidas si las personas nunca llegan a una prueba: el 34% de la región enuncia esa verdad tan simple.
Por qué importa que sea en Río
La elección de Río de Janeiro como sede tiene un peso simbólico. Desde los años noventa, Brasil ha impulsado la producción nacional de medicamentos contra el VIH y un programa de tratamiento gratuito, demostrando a la comunidad internacional que una respuesta integral al VIH es posible en países de ingresos bajos y medios. Cómo "repensar y reconstruir" la respuesta en un mundo con menos fondos: el lema de este año resuena con la celebración de la conferencia en un país que carga con esa experiencia.
También durante la conferencia, la OMS presentará la primera evaluación de mitad de período de sus estrategias mundiales del sector de la salud sobre el VIH, las hepatitis y las infecciones de transmisión sexual. Será la primera calificación oficial de hasta qué punto la contracción de la financiación está ensombreciendo el avance de los países hacia sus metas estratégicas.
La mirada del autor
Lo que más me impactó de este informe es la estructura de los recortes: se concentran aguas arriba, en las pruebas, la prevención, los condones y la PrEP. Los servicios preventivos muestran sus resultados solo como infecciones que nunca ocurrieron —un resultado invisible—, por lo que son los primeros en caer cuando se aprietan los presupuestos. Es exactamente la misma dinámica que veo en la rehabilitación y el apoyo a las personas con discapacidad: en el campo de las ayudas técnicas, que es el que investigo, los presupuestos de los servicios preventivos, cuya urgencia es poco visible, son los primeros en recortarse.
La otra cuestión estructural es la asimetría: cuanto más depende un país de la ayuda externa, más duro es el golpe. Países como Costa Rica, donde la caja de seguridad social (CCSS) presta directamente la atención sanitaria y la dependencia de fondos externos es relativamente baja, resisten mejor estos vaivenes de la financiación internacional. La confianza en las instituciones que presencié en los centros de salud costarricenses estaba sostenida, me doy cuenta al leer esta noticia, por esa estructura de financiación propia.
América Latina es una región de países mayoritariamente de ingresos medios, a los que a menudo se les pide "graduarse" de la ayuda internacional. Sin embargo, que el 34% de los nuevos diagnósticos llegue en etapa avanzada demuestra que los sistemas de salud aún no logran recorrer la última milla. La clasificación por ingresos de un país y el hecho de que sus instituciones realmente lleguen a las personas son dos cuestiones distintas.
Lo que seguiré de cerca: el contenido de la evaluación de mitad de período de la OMS presentada durante la conferencia y los datos anuales de ONUSIDA previstos para fin de año. Que el mundo logre mantener sus mínimos de 30 años —1,2 millones de nuevas infecciones y 570.000 muertes— será la primera medida real del daño causado por los recortes.
Notas de vocabulario
PrEP (profilaxis previa a la exposición) = medicación preventiva que toman personas VIH-negativas ante situaciones de alto riesgo de infección. Enfermedad avanzada por VIH = infección por VIH que ha progresado hasta una etapa de deterioro inmunológico severo; el diagnóstico en esta etapa reduce la eficacia del tratamiento. ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida) = la agencia de la ONU dedicada a la respuesta al VIH/sida. OPS (Organización Panamericana de la Salud) = la oficina regional de la OMS para las Américas.
A la sombra de "las cifras más bajas de la historia", se está agotando en silencio el dinero que las mantiene bajas.
📚 Para profundizar · Libros relacionados
¿Quieres profundizar en este tema? Encuentra libros relacionados en Amazon.
Buscar libros relacionados (Amazon) →Este artículo contiene enlaces de afiliados de Amazon. Consulta nuestra Política de privacidad para más detalles.
Fuentes
- Global HIV response falters as reemergence looms | UNAIDS — unaids.org
- UNAIDS Special Report for the 26th International AIDS Conference | UNAIDS — unaids.org
- New collaboration between PAHO and AIDS Healthcare Foundation | PAHO — paho.org
- WHO at AIDS 2026 | WHO — who.int
- AIDS 2026 Theme: Rethink. Rebuild. Rise. | IAS — iasociety.org
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.