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Los órganos subsidiarios de la convención climática de la ONU se reunieron en Bonn del 8 al 18 de junio y cerraron con resultados escasos. Era la primera sesión de trabajo destinada a convertir lo acordado en la COP30 de Belém en texto y procedimiento reales. La transición justa avanzó. El financiamiento para adaptación, el expediente que más importa a América Latina y el Caribe, no: pasa casi intacto a la COP31 de noviembre. Un mes después, lo que queda a la vista es el arranque lento del llamado año de la implementación.

Qué quedó aplazado

La disputa central fue si el texto sobre la Meta Global de Adaptación (GGA) debía mencionar la triplicación del financiamiento acordada en la COP30. Canadá, Noruega y Japón sostuvieron que el financiamiento corresponde a otro punto de la agenda. El Grupo Africano, AOSIS, los países menos adelantados y la AILAC latinoamericana exigieron mencionarla. El texto de la GGA terminó entero entre corchetes y viajó a la COP31 bajo la llamada Regla 16 (Carbon Brief).

El programa de trabajo sobre mitigación tampoco alcanzó conclusiones, y la disputa sobre la composición de la junta del Fondo de Adaptación quedó postergada. Redes de sociedad civil señalaron el día del cierre que la vía de la GGA prácticamente vuelve a foja cero.

La excepción fue la transición justa. Un borrador del Mecanismo Belém-Antalya para Transiciones Justas Globales recibió apoyo amplio —de AILAC, Brasil, AOSIS y el Grupo Africano— con propósito, funciones y gobernanza. Quién lo financia y ante quién responde sigue en blanco.

Qué significa realmente "triplicar"

La decisión del mutirão global de la COP30 pide triplicar, para 2035, la meta de 40.000 millones de dólares fijada en la COP26 de Glasgow: unos 120.000 millones anuales. Los países en desarrollo pedían originalmente tomar como base los niveles de 2025 y cumplir en 2030. Correr la base y la fecha vuelve la meta menos ambiciosa de lo que sugiere el titular, como apunta el análisis de Carbon Brief.

Ni siquiera esa versión suavizada pudo escribirse en Bonn. La adaptación rara vez genera retorno, por lo que el capital privado no llega, y justamente por eso pesa tanto una cifra pública. Con los recortes de ayuda en Europa y la ausencia de Estados Unidos del proceso, los países desarrollados no estaban en condiciones de comprometer un número nuevo.

El fondo de pérdidas y daños se mueve, pero es pequeño

Junto a la adaptación está el Fondo para responder a las Pérdidas y Daños (FRLD), decisivo para los Estados caribeños expuestos a huracanes e inundaciones. Según cifras del propio fondo, a marzo de 2026 se habían prometido 822,06 millones de dólares de 27 contribuyentes, con 24 acuerdos de contribución firmados. Las Modalidades de Implementación de Barbados, la ventana inicial para 2025 y 2026, tienen un tope de 250 millones.

Se mueve. El problema es la escala. Un solo huracán categoría 5 puede costarle a un país caribeño una fracción enorme de su PIB, de modo que el saldo entero del fondo podría consumirse en un impacto. La sociedad civil advierte de forma reiterada sobre el agotamiento, y cómo trate la junta la asignación adicional en su reunión de finales de julio es lo siguiente a observar.

Por qué golpea a América Latina y el Caribe

La región insiste en la adaptación porque el daño ya tiene forma concreta: sequía récord en la cuenca amazónica, retroceso de los glaciares andinos y presión sobre el agua, huracanes caribeños más intensos, aumento del nivel del mar en costas bajas. Nada de eso se resuelve solo recortando emisiones: exige diques, almacenamiento, alerta temprana y reconversión de cultivos ahora.

Peor aún, dinero prometido no es dinero entregado. El financiamiento climático destinado a la Amazonía se ha estancado no por falta de volumen sino por falta de canal, y conviene leerlo junto con el aflojamiento de salvaguardas internas en Brasil tras la COP30.

La región tampoco es un bloque único. AILAC —Colombia, Chile, Costa Rica, Panamá y otros— presionó más por nombrar la meta financiera, mientras que en la cuestión técnica de quién desarrolla los indicadores de la GGA Brasil prefirió un grupo de expertos y el Grupo Sur uno conducido por las Partes. América Latina y el Caribe se mueven como coaliciones superpuestas, no como una sola voz.

El calendario hacia Antalya

La COP31 se celebrará del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya, Türkiye. La COP30 aceptó un arreglo por el cual Türkiye es sede y Australia ejerce como Presidencia de las negociaciones, lo que zanja la especulación previa sobre una sede australiana.

De aquí a entonces: un retiro de alto nivel en Shamakhi, Azerbaiyán, los días 22 y 23 de julio reúne informalmente a presidencias de grupos de negociación y jefes de delegación. La presidencia brasileña prepara dos hojas de ruta —sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles y sobre detener y revertir la deforestación— para informar en la COP31. Las NDC de tercera ronda vencían en febrero de 2025, y la síntesis de la secretaría sobre lo presentado marcará la discusión de la brecha de emisiones en Antalya. También se espera antes de la COP el informe de la Misión Belém a 1,5.

Mi lectura

El indicador más práctico de la diplomacia climática es el corchete. El lenguaje que no logra acuerdo queda entre corchetes y viaja a la sesión siguiente, así que "qué quedó entre corchetes" dice más sobre la próxima reunión que "qué se decidió". En Bonn el texto completo de la GGA quedó entre corchetes. Solo por eso, las probabilidades de cerrar la adaptación en once días en Antalya se ven bajas.

El segundo hábito útil es separar monto de canal. Triplicar es una cuestión de monto y solo la política la mueve. Cómo asigna el fondo de pérdidas y daños, y qué instituciones nacionales pueden acceder directamente, son cuestiones de canal que se resuelven en silencio a nivel de junta. Para la región, las de canal son las que pagan antes: la reunión de la junta del FRLD de finales de julio es más gris que una COP, y está más cerca del terreno.

Si hay que seguir una sola cifra hasta Antalya, que sea el dinero efectivamente recibido por el FRLD, no el prometido. Las promesas son fáciles de aumentar; las transferencias no. Esa diferencia es la carta más fuerte que los países en desarrollo llevarán a la sala.

Glosario

Global Goal on Adaptation (GGA, Meta Global de Adaptación) = objetivo colectivo de adaptación del artículo 7 del Acuerdo de París. Regla 16 = norma de procedimiento que traslada automáticamente a la sesión siguiente un tema sin acuerdo. AILAC = grupo negociador latinoamericano que incluye a Colombia, Chile, Costa Rica y Panamá. AOSIS = Alianza de Pequeños Estados Insulares, con fuerte presencia caribeña. mutirão = en portugués, trabajo colectivo; nombre adoptado para la decisión central de la COP30.

Mire lo que quedó entre corchetes, no lo que se decidió. Todo el texto de adaptación llegó a Antalya sin resolver.

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.