Cada vez que el embajador de EE. UU. en México, Ronald Johnson, opina sobre la política antinarco dentro de México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido de inmediato. Sus palabras —que no se metan en los asuntos internos— se lanzan con un tono firme, despojado de la cautela diplomática. Con la revisión formal del T-MEC prevista para julio, la postura de Sheinbaum adquiere un sentido político que va más allá de una simple fricción diplomática.
Qué pasó
Según la prensa, Sheinbaum señaló a la 'extrema derecha' (far right) estadounidense y la responsabilizó del deterioro de las relaciones entre EE. UU. y México. Es a la vez una crítica hacia afuera y un mensaje hacia adentro, porque una línea dura frente a Estados Unidos funciona como medio para sostener la aprobación y apela al orgullo nacional.
Se dice que las declaraciones del embajador Johnson fueron realmente intrusivas. La idea de que la política antinarco 'no es política' llevaba implícito un intento de eludir el criterio del propio gobierno mexicano. La réplica de Sheinbaum, más que un gesto ceremonial, fue un intento de fijar ella misma las condiciones de la negociación.
Contexto
Casi al mismo tiempo que criticó al embajador, Sheinbaum se habría reunido con el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, para hablar de inversión y de oportunidades económicas en México. Que el discurso firme y el cortejo del capital avancen en paralelo puede parecer contradictorio, pero conviene entenderlo como un reparto deliberado de canales. Al gobierno de EE. UU. le opone el principio de soberanía; al capital privado le abre la puerta como socio estratégico. El mensaje de que la decisión está del lado de México se transmite por varias vías a la vez.
Más allá de este contexto político está la primera revisión conjunta del T-MEC, que comienza en julio de 2026. De forma bilateral, Estados Unidos y México ya habrían abierto rondas de negociación: sobre seguridad económica y reglas de origen en mayo, y sobre agricultura y 'condiciones de competencia equitativas' en junio. La propuesta de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR) del 2 de junio, de aranceles adicionales ligados al trabajo forzoso —que alcanzaría a México en algunos productos—, es uno de esos instrumentos de presión.
El debate / El contraste
El discurso de Sheinbaum sobre la soberanía sirve para marcar, dentro y fuera del país, la línea más allá de la cual no piensa ceder en esta negociación. Pero no es solo firmeza. Más del 70 % de las exportaciones de México van a Estados Unidos, y salir del T-MEC sería costoso para ambas partes. Ella representa la postura de 'nos sentamos a la mesa, pero ponemos las condiciones', mientras que en realidad se mueve dentro de un margen estrecho.
Para Sheinbaum, que debe continuar la línea de su antecesor López Obrador (AMLO) y a la vez mostrar que 'no es lo mismo', poner la soberanía por delante es también una forma de darle carácter propio a su gobierno. Una exhibición de fuerza hacia afuera y un interés económico concreto hacia adentro: cómo equilibra ambas cosas se pondrá a prueba a lo largo de la revisión del verano.
La mirada del autor
En América Latina he sentido, una y otra vez, el peso que un país le da a la palabra 'soberanía'. Para estos países la soberanía no es un ideal abstracto, sino algo cercano a una convicción vivida: la negativa a que desde fuera decidan la forma de su propia sociedad. Quién decide la política social y la forma de las instituciones públicas: esa pregunta corre en silencio por debajo de cada negociación comercial.
Por eso prefiero no descartar el reparto de Sheinbaum entre 'palabras duras' y 'una puerta abierta' como simple doble discurso. Trazar una línea frente a la presión externa y, al mismo tiempo, atraer inversión para su economía y la vida de su gente: una líder a la que se le confió gobernar la región intenta, dentro de un margen estrecho, conciliar la soberanía con la realidad. Es en esa dificultad donde quiero poner la mirada.
Glosario
El T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) es el acuerdo de libre comercio entre los tres países de Norteamérica que sustituyó al TLCAN en 2020. Incluye un mecanismo de 'revisión conjunta' periódica, cuya primera edición comienza en julio de 2026. Las reglas de origen son los criterios que determinan dónde y en qué medida debe fabricarse un producto para acceder a las preferencias arancelarias del acuerdo.
Hablar de soberanía mientras se abre la puerta a la inversión: lo que traza Sheinbaum no es una ruptura, sino una recomposición de la postura.
📚 Para profundizar · Libros relacionados
¿Quieres profundizar en este tema? Encuentra libros relacionados en Amazon.
Buscar libros relacionados (Amazon) →Este artículo contiene enlaces de afiliados de Amazon. Consulta nuestra Política de privacidad para más detalles.
Fuentes
- Sheinbaum Blames American 'Far Right' for Worsening US-Mexico Relations – Breitbart Latin America — breitbart.com
- US Tariff Pushback, High-Level Investment Talks – Mexico Business News — mexicobusiness.news
- Sheinbaum says her response to US tariffs will 'strengthen Mexico' – Mexico News Daily — mexiconewsdaily.com
- The USMCA Review in 2026 – CSIS — csis.org
- Mexico: Background and Key Issues in U.S. Relations – Congressional Research Service — everycrsreport.com
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.