El 30 de enero, la Corte Suprema de Panamá declaró inconstitucionales y nulas las concesiones portuarias otorgadas a la hongkonesa CK Hutchison en Balboa y Cristóbal. Detrás del fallo estaba la presión del presidente Trump, que insiste en que China controla el Canal de Panamá. Panamá entregó la operación provisional de ambos puertos a la danesa Maersk (APM Terminals) y a Terminal Investment, ligada a la suiza MSC. China lo llamó una rendición ante Washington y pasó a la represalia.
La cifra de 70
El principal método de represalia fue retener buques de bandera panameña en puertos chinos so pretexto de inspecciones de seguridad. La Comisión Marítima Federal de EE. UU. (FMC) constató que, de 123 buques retenidos en puertos chinos en marzo de 2026, 91 eran panameños, un nivel que la FMC calificó de muy por encima de lo histórico. Otro recuento situó las retenciones en unas 70 solo en marzo. Panamá es el mayor registro de buques del mundo, así que el efecto alcanza a todo el transporte marítimo internacional.
El 29 de abril, Estados Unidos y seis países, Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago, emitieron una declaración conjunta que criticó la represalia económica china. Es inusual que países latinoamericanos se alineen con Washington sobre China, y eso por sí solo llamó la atención.
De la contención a la sustitución
En un ensayo del 8 de junio, Foreign Policy sostuvo que la contención estratégica, dirigida a excluir por completo a China de América Latina, es irreal y termina siendo contraproducente. Propuso en su lugar el desplazamiento estratégico. Al dar a la región opciones más competitivas que no se apoyen en la infraestructura china, se diluye la influencia de Pekín sin imponer un o lo uno o lo otro.
Los puertos de Panamá mostraron la primera prueba de ello. Panamá pudo soltar la participación china porque Maersk y MSC estaban listos para asumirla. Donde nada está listo, la presión para elegir un bando gira en el vacío. Que la región logre preparar sustitutos en infraestructura, telecomunicaciones y energía es donde se decidirá la próxima ronda del pulso entre Washington y Pekín.
Panamá pudo soltar la participación china en sus puertos porque Maersk y MSC estaban para tomarla. Un país sin nadie listo no tiene esa opción.
📚 Para profundizar · Libros relacionados
¿Quieres profundizar en este tema? Encuentra libros relacionados en Amazon.
Buscar libros relacionados (Amazon) →Este artículo contiene enlaces de afiliados de Amazon. Consulta nuestra Política de privacidad para más detalles.
Fuentes
- Al Jazeera — aljazeera.com
- CNBC — cnbc.com
- Foreign Policy — foreignpolicy.com
- Federal Maritime Commission — fmc.gov
- Newsroom Panama — newsroompanama.com
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.