← Volver a Noticias de América Latina

[Actualización — 20 de julio de 2026] El 3 de julio, la autoridad electoral peruana proclamó a Keiko Fujimori ganadora del balotaje del 7 de junio. El resultado final: Fujimori 50,13% y Roberto Sánchez 49,87%, una diferencia de unos 50.000 votos sobre unos 18 millones. Fujimori jura el cargo el 28 de julio y recibe el poder del presidente interino José María Balcázar, para un mandato de cinco años. Lo que sigue es el texto escrito el día de la elección, el 7 de junio, actualizado con el resultado confirmado.

El 7 de junio, Perú celebró su balotaje presidencial. La conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez protagonizaron un empate técnico, y el conteo se prolongó casi un mes hasta terminar con la victoria de Fujimori. Mientras continúa el giro a la derecha en América Latina, fue un día que volvió a poner a prueba el linaje político de tres generaciones de los Fujimori.

Lo que muestran las cifras

En la primera vuelta de abril, Fujimori obtuvo el 17,2% y Sánchez el 12,0%. Juntos no llegan a un tercio del padrón. Con decenas de candidatos, nadie se acercó a la mayoría. La encuesta más reciente (3 de junio, Ipsos) daba a Fujimori 43,2% y a Sánchez 43,8% —un margen dentro del error—, con un 6,4% que anunciaba voto en blanco y un 6,6% de indecisos: un 13% que aún no había definido su voto. El ganador asume el 28 de julio y recibe el poder del presidente interino.

El peso del apellido Fujimori

Keiko es hija del expresidente Alberto Fujimori, condenado por violaciones de derechos humanos y corrupción, y ella misma ha enfrentado durante años juicios por corrupción. Es su cuarta candidatura presidencial. Sus partidarios piden “estabilidad y orden”; sus opositores temen “un regreso del fujimorismo”. Sánchez, candidato de una coalición de izquierda, adopta una postura de centroizquierda que se distancia del socialismo radical. En 2021 Castillo ganó por estrecho margen reuniendo el voto de izquierda, pero tras su choque con el Congreso y su destitución en diciembre de 2022, Perú vivió un tramo de vacío político.

Una elección de “cuál es menos malo”

El marco es derecha contra izquierda, pero en la práctica también es producto de la polarización: dónde concentrar el voto antifujimorista. Mientras Chile, Argentina y Bolivia viven recambios de izquierda a derecha, la región observaba si Perú montaría la misma ola o se quedaría. Ahora que Fujimori ha ganado, la agenda pendiente —desigualdad, crimen, corrupción— no desaparece. El simulacro de votación de Ipsos de mayo, en el que los votos en blanco y nulos llegaron al 21,3%, pone en cifras esa sensación de bloqueo.

50,13% contra 49,87%. Aun con ganador proclamado, Perú enfrenta una sola pregunta: ¿por qué siete de cada diez votantes no habían elegido a ninguno de los dos?

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.