Las remesas a América Latina y el Caribe alcanzaron un récord de 173.700 millones de dólares en 2025. Un aumento interanual del 7,3% parece sólido, pero el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lee en su análisis de las tendencias de 2026 señales de un final estructural del auge. El crecimiento del primer trimestre de 2026 se desaceleró al 5,7%. Solo por las cifras todavía parece crecimiento, pero el BID se fija en un cambio en su calidad.
Por qué 2025 marcó un récord
El repunte de 2025 no se debió a un simple crecimiento de la población ni al alza de los salarios. La incertidumbre sobre la política migratoria tras el regreso de la administración Trump empujó a los migrantes en el exterior a "enviar todo lo que puedan mientras aún puedan". Echaron mano de sus ahorros, hicieron más horas extra y su preocupación por la familia fluyó a casa convertida en efectivo. El BID lo describe como "un impulso de corto plazo impulsado por la crisis".
El resultado fue el récord de 2025, pero también significó que las reservas necesarias para el año siguiente ya se habían gastado.
Países donde las remesas son la economía
Centroamérica carga con una dependencia especialmente profunda. En Nicaragua se prevé que las remesas representen el 29,7% del PIB, una cifra que hace tiempo dejó atrás el terreno de una "fuente de ingresos complementaria". Panamá registró un crecimiento del 10,6% interanual en el primer trimestre y Costa Rica del 10,4%, ambos por encima del promedio regional, mientras que Nicaragua cayó en términos relativos, con un 7,5%.
En Estados Unidos, el BID estima que el número de remitentes se redujo al menos un 2% en medio de mayores deportaciones y presión sobre las comunidades migrantes. Aunque aumente el monto por remitente, el volumen total toca techo cuando disminuye el número absoluto de remitentes.
El impuesto del 1% en EE. UU. y la realidad
Desde el 1 de enero de 2026, Estados Unidos aplica un impuesto del 1% a ciertas remesas. La opinión del BID es que el impacto, temido dada su escala, ha sido "limitado hasta ahora". Los remitentes se han adaptado cambiando ligeramente destinos y medios, y no se ha confirmado un golpe claro a las cifras. Aun así, se trata de un estado de "ya adaptado", y el panorama podría cambiar si se endurece la regulación.
Cuando se agotan las "reservas de esfuerzo extra"
Las perspectivas del BID asumen un crecimiento continuado a la vez que cuestionan su sostenibilidad. Los ahorros se han consumido. Hay un límite a las horas extra. El creciente empleo de las mujeres trabajadoras no ha compensado del todo la caída entre los hombres.
Para los países dependientes de las remesas, esto no es un mero cambio estadístico. En naciones como Nicaragua, El Salvador y Honduras, un freno en el crecimiento de las remesas se convierte en un golpe directo al consumo privado, la compra de alimentos y los gastos médicos. "Liberarse de la dependencia" se ha discutido durante años, pero pocos países lo han logrado.
Mi punto de vista
Lo que más me llamó la atención de esta noticia es que la cifra récord de 173.700 millones de dólares no significa necesariamente una mayor prosperidad. Al leer el análisis del BID, lo que sostuvo el récord de 2025 no fue ni el alza de salarios ni la expansión del empleo, sino un "gasto de reservas" en el que cada migrante echó mano de sus ahorros y acumuló horas extra. Dicho de otro modo, este récord se logró pidiendo prestado contra la fuerza futura. Si no se lee esta estructura detrás del titular de un nuevo récord, creo que es fácil confundir la desaceleración del año siguiente con un simple vaivén económico.
Lo otro que me hace reflexionar es el viejo desafío de "liberarse de la dependencia de las remesas". Para un país donde las remesas representan casi el 30% del PIB, no son la buena voluntad de parientes lejanos, sino la propia línea de vida que sostiene la seguridad social y la mesa familiar. Justamente por eso es difícil romper la dependencia. Para hablar de liberarse haría falta el trabajo paciente y lento de construir opciones dentro del país más allá de emigrar. Cuanto más deslumbrantes son las cifras de remesas, más quiero mantener la mirada en el "gasto de reservas" y en la "consolidación de la dependencia" que avanzan detrás de ellas.
Glosario
remesas = el dinero que los migrantes envían a su familia en el país de origen. Es un término imprescindible para hablar de las economías latinoamericanas. PIB = producto interno bruto. Es la referencia para medir la dependencia, como en "las remesas equivalen al 29,7% del PIB". Banco Interamericano de Desarrollo = el BID, la institución internacional de financiamiento del desarrollo regional y la fuente de este análisis.
El auge de remesas inflado por el "esfuerzo excesivo" de los migrantes termina en silencio, en el momento en que esa reserva de esfuerzo se agota.
Fuentes
- IDB | Remittances to Latin America and the Caribbean Ease After 2025 Surge — iadb.org
- Remittances to Latin America and the Caribbean in 2025: Adaptations in a Context of Uncertainty | IDB Publications — publications.iadb.org
- Global Economic Prospects Latin America and the Caribbean June 2026 | World Bank — worldbank.org
- Economic Incentives are Needed for Central America in 2026 | Inter-American Dialogue — thedialogue.org
※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.