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El 1 de julio, Estados Unidos, México y Canadá celebraron la reunión de revisión conjunta del T-MEC (Tratado México-Estados Unidos-Canadá; USMCA por sus siglas en inglés). Si los tres países hubieran llegado a un acuerdo en este hito, a seis años de su entrada en vigor, el tratado se habría extendido por 16 años. Pero el representante comercial estadounidense Greer emitió ese mismo día una declaración: Estados Unidos no acepta extenderlo en su forma actual. El tratado pasa así a un modo en que, hasta su vencimiento en 2036, cada año habrá que volver a decidir si se extiende o no. El trasfondo de la revisión iniciada en julio lo tratamos en nuestra nota anterior.

Qué ocurrió: el tratado no desaparece — pero se cuestiona cada año

Es un punto fácil de malinterpretar: el rechazo a la extensión no es la expiración del T-MEC. Las preferencias arancelarias, las reglas de origen, la protección de inversiones y los mecanismos de solución de controversias siguen plenamente vigentes. Lo que cambió es el horizonte garantizado de estabilidad. Un marco que debía quedar fijado por 16 años se convirtió en una cuestión de renovación que se decide año por año.

La declaración del USTR añade que Estados Unidos 'seguirá comprometido' con corregir las deficiencias del tratado y el déficit comercial estadounidense. La lectura natural es una declaración de intenciones: hacer permanente la presión negociadora.

Contexto: tiembla la premisa del nearshoring

El golpe más duro lo recibe la manufactura del norte de México. Los polos de producción de automóviles, electrónica y componentes aeronáuticos han acumulado inversiones de capital sobre la premisa de 'arancel cero bajo el T-MEC'. Si se considera que recuperar la inversión de una sola planta toma de cinco a diez años, tener que incorporar cada año el riesgo de '¿y si el año que viene no se extiende?' vuelve claramente más pesadas las decisiones de inversión.

Con la rivalidad entre Estados Unidos y China como telón de fondo, el norte de México se ha beneficiado como destino de la reconfiguración de las cadenas de suministro (nearshoring). Si la premisa de esa demanda era la estabilidad del tratado, este resultado amenaza con enfriarla. El gobierno de Sheinbaum se ha limitado a subrayar la 'continuidad del diálogo', postergando su respuesta a lo que, según se reporta, exige la parte estadounidense: elevar el porcentaje de insumos automotrices de origen estadounidense y adoptar medidas contra la triangulación de vehículos eléctricos fabricados en China.

El debate: diplomacia y comercio, acoplados año tras año

Para Canadá tampoco es un incendio ajeno. Los lácteos, la energía y el comercio digital se convierten en variables de negociación anuales. Y cuanto más profundicen México y Canadá sus relaciones con China, condiciones más duras podría imponer Estados Unidos en la siguiente revisión anual: ha surgido una estructura en la que la diplomacia y la negociación comercial quedan acopladas cada año.

Mi perspectiva

Un estado en el que 'el tratado está vivo, pero cada año se ignora cuándo podría terminar' es incertidumbre en el sentido económico más puro. Aunque los aranceles no cambien, las decisiones empresariales de inversión y empleo sí cambian. Como este tipo de costo tarda en aparecer en las estadísticas, conviene desconfiar de los veredictos prematuros de que 'el rechazo a la extensión no tuvo impacto'.

Dos indicadores merecen seguimiento: los movimientos de prenegociación de los tres países de cara a la próxima revisión anual (julio de 2027), y la evolución trimestral de la inversión nueva en manufactura (greenfield) dentro de la inversión extranjera directa (IED) que recibe México. Si esta última empieza a desacelerarse, será la señal de que el costo de la incertidumbre comenzó a trasladarse a la economía real.

Glosario

T-MEC = nombre en español del acuerdo (Tratado México-Estados Unidos-Canadá; USMCA en inglés). revisión conjunta = el examen que los tres países realizan sobre el tratado. nearshoring = relocalización de la producción hacia países cercanos al mercado de consumo.

La revisión anual de la extensión no es el fin del tratado: es el comienzo del estado de 'quizá esto se acaba'.

Fuentes

※ Este artículo es un análisis del autor basado en información pública. Confirme los datos, fechas y procedimientos más recientes en fuentes oficiales y primarias. Las citas se mantienen al mínimo y se indican las fuentes.